Las garrapatas y la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC)

September 7, 2016

 

No vamos a hablar de sintomatologías ni tratamientos en humanos, sino que daremos una breve información y algunos consejos en relación a los animales de compañía. La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una enfermedad de tipo vírico, causada por el virus Nairovirus y transmitida por las garrapatas principalmente.

 

Su nombre se debe a que está presente en África, los Balcanes, Oriente Medio y Asia en zonas geográficas por debajo de los 50º de latitud norte (es el límite geográfico de la garrapata que la transmite), que es por ejemplo donde está Bruselas.

 

Sin embargo, los otoños e inviernos cada vez más cálidos han provocado que estas garrapatas amplíen su territorio y aparezcan ya en zonas que no son endémicas de la enfermedad (las antes mencionadas), o incluso a alturas de más de 1.500 metros.

 

Garrapata antes y después de haber succionado sangre 

En un altísimo porcentaje, el virus de la FHCC se transmite al ser humano a través de garrapatas que o bien están en el medio natural, o llegan al hombre desde huéspedes como los grandes herbívoros o los pequeños mamíferos. En el segundo caso, no solo debemos pensar en las garrapatas que puedan llevar enganchadas los perros, sino también en las que van con el ganado que a diario se sacrifica en los mataderos.

 

SI LA GARRAPATA SE ENCUENTRA EN EL MEDIO AMBIENTE

 

Puede mordernos mientras paseamos por el campo, o por parques o jardines de la ciudad, incluso por la propia calle. Por ello hay que tomar medidas de seguridad, para impedir en lo posible ofrecerle superficie libre. En estos paseos deberíamos:

  • Proteger nuestro cuerpo vistiendo manga y pantalón largos, y calcetines.

  • Elegir prendas de colores claros para detectar rápidamente la presencia de alguna de ellas.

  • Evitar en lo posible zonas de campo/bosque y más en épocas de extremo calor.

También, según el entorno en el que se viva, habría que valorar la opción de usar acaricidas.

 

NUESTROS ANIMALES

 

Mantener a nuestros animales en buen estado de salud e higiene es una obligación básica de la tenencia responsable, pero además repercute en la propia salud de la familia humana con la que convive.

 

Por esta razón, y desde el momento en que lo aconseje el veterinario, hay que aplicarles los tratamientos que se indiquen para el control de infestaciones de parásitos.

Para las garrapatas (y pulgas, etc.) existen sprays, pipetas y collares que actúan como repelentes, y pastillas que matan a estos “bichos” si nuestro animal ya se encuentra afectado.

 

En las épocas de más calor, es conveniente siempre reforzar la aplicación de estos tratamientos combinando dos o más de ellos, bajo la pauta del veterinario, y tanto si es asiduo de bosques, parques o pipicanes como si solo se hace una salida ocasional. A la vuelta de estos paseos deberíamos palpar bien al perro y examinarle las patas, las orejas, …

 

HE ENCONTRADO UNA GARRAPATA ENGANCHADA

 

Si está en nuestro animal, aconsejamos llamar al veterinario, antes de hacer nada, y preguntar cómo extraerla en función de en qué zona esté, y también de cómo eliminarla después. NO estirar de ella sin más intentando quitarla porque podría desprenderse la cabeza y quedarse dentro, lo que es altamente peligroso.

 

Si la garrapata está enganchada en una persona, hay que acudir de inmediato a un centro sanitario. Estos parásitos pueden transmitirnos otras enfermedades.

Please reload

Lo más reciente
Please reload

Síguenos
  • Facebook Basic Square
Buscar por Tags
Archivo
Please reload